Te Damos La Bienvenida

omos un grupo de personas que vivenciamos cosas similares a las tuyas y día a día, con humildad, alegría, amor y unión vamos sumando esfuerzos para servir a quienes más lo necesitan.

Vivimos en el mismo planeta y compartimos la misma esencia. Es por eso que nos sentimos unidos a vos y te invitamos a sumarte y que compartas tus ideas y proyectos que no solo nos resultan interesantes sino que además lo consideramos importantes.


jueves, 21 de junio de 2012

Alianza Eterna Con Dios. Adama, Sumo Sacerdote De Telos, Ciudad De Luz Subterránea Lemuriana

Quiero proponerte una Alianza Eterna con Dios. Arrodíllate ante tu altar hecho con amor y júrale de viva voz a Dios que nunca más, ni un solo día, dejarás de amar o meditar, de llamarnos, de invocarnos, a Dios, al Señor Jesús, a Mí, a los Seres Celestiales que amas, siquiera quince minutos diarios, antes de tus tres comidas.

Mientras más tiempo lo hagas, mejor, pues es imprescindible que llegues a pensar en Dios y a sentirlo en tu corazón toda la vida, todo el tiempo, todo el día, sin dejar ni un minuto, ni un segundo. Si te abres totalmente a Dios en cuerpo y alma, te llenarás en cuerpo y alma de Dios, y serás libre y dichoso, y alcanzarás todo, llegarás a Ser Todo, pues lograste abrir tu ser, tu Corazón por completo a Dios, viviendo sólo en El, sólo respirándolo y sintiéndolo para siempre, sin fin. Esta Realidad asombrosa, que es tu Esencia, debes descubrirla y proyectarla con tu interminable trabajo espiritual.

Estaremos siempre Presentes a tu lado orando por ti, protegiéndote, trabajando contigo para que alcances tus objetivos del presente. Siente la Presencia del Señor Jesús o de los Seres Celestiales que amas, que por el solo hecho de pensarlos vienen hacia ti, te rodean, te aman y bendicen.

Te prometo ante Dios, ante el Templo Interior que lo que pidas de corazón será cumplido porque será creado con la Energía Divina de tu oración fervorosa y tu compromiso diario.

No rompas el principio de esta Alianza Eterna con Dios. Vive sólo en Dios y podrás alcanzar todo lo que amas.

Amén y Amén: Así Será.

-Oración Del Éxtasis

¡Señor Jesús, aquí estoy, profundamente vivo en tu Ser, y te ruego, Padre Celestial, que enciendas mi conciencia con tu Presencia Divina en mi corazón hasta el fin de todo, hasta mi propio fin, hasta el éxtasis! ¡Hazme sentir sólo éxtasis de ti, Señor Jesús, sólo éxtasis perpetuo de Dios, el Infinito-Ser!¡Gracias, muchas gracias, Padre bendito, por liberarme de mi ser humano y del mundo!

-Oración al Amor

¡Oh Dios Amor, oh Ser Amor, Amor glorioso, liberador, eterno: Llena toda mi alma y todo mi cuerpo, todas mis emociones humanas y todos mis humanos pensamientos, todas las células de mi organismo –de mis huesos, de mi carne, de mi sangre, de mis nervios – y haz que en la Profundidad Viviente de los seres humanos nazca Cristo para siempre y puedan salvarse mi alma, la raza humana y el mundo! 

Dice Jesús: Deben saber que la mayor bendición que uno puede recibir y dar es el Amor, el Amor divino, pues es la Esencia y la Sustancia de Dios y de todos los seres, es infinito y todopoderoso. Tienen que rehacer completamente su vida y su cuerpo con el Amor para que puedan salvar a la humanidad y limpiar al mundo. Todo lo que sea que quieran, busquen, anhelen, necesiten, pídanmelo con intenso Amor, y con mi Amor les daré todo, absolutamente todo lo que puedan hoy soñar o imaginar e inmensamente más que eso todavía.

-Invocación al Señor de Huanca

¡Señor de Huanca, Padre Celestial, Médico Divino, todopoderoso y misericordioso, te lo ruego, no dejes que me abandone, dame fuerzas para sentirte en mi corazón y llevarte en mi pensamiento a donde vaya! ¡Ayúdame, Padre Bendito, a consagrarte mi vida cada día y todos los instantes, y ayúdame hoy mismo a resolver mis problemas y mis necesidades! ¡Gracias, muchas gracias, Dios omnipotente, por llenar mi alma y mi cuerpo con tu gracia divina y hacerme puro y libre para siempre!

Dice Jesús: Apréndete de memoria esta oración y repítela fervorosa e incansablemente todo el día, sin dejar de hacerlo por ninguna razón, y verás cómo, poco a poco, tu vida cambia por completo y la realizas plenamente en todo lo que quieras.

-Consagración al Corazón de Jesús

¡Jesús, Señor Jesús, todopoderoso y misericordioso Dios: Aquí estoy, a tus pies, entregándote todo lo que soy, consagrando mi alma y mi cuerpo a tu sagrado Corazón; llena tú, oh Señor, mi sangre y mis nervios, mis huesos y mis órganos, mis ojos y mis manos, mi conciencia y mi sentimiento, mi vida y mi corazón, y purifícalos, sánalos, fortalécelos e ilumínalos con la Energía de tu Luz divina y de tu infinito Amor! ¡Dame fuerzas, Señor, para liberarme del pasado y ya no olvidarme de Ti! ¡Sálvame, Jesús, sálvanos a todos los seres para que todos los mundos resplandezcan con la Gloria y la Dicha infinitas del Dios de la Verdad y del Amor!

¡Amén, Jesús: Así Sea!

Dice Jesús: Así dirás al renovar cada día tu consagración. Lo dirás arrodillado, con tu cruz entre las manos juntas a la altura de tu corazón, y terminarás poniendo tu frente en el piso. Apréndete de memoria esta oración. Y no te olvides de poner en práctica tu consagración con todos los seres, en cada circunstancia, cantándole al Perdón, la Paz y al Amor.

-Consagración a Jesús

¡Señor, Señor Jesús, Dios supremo, altísimo, infinito, omnipotente: perdóname tanto errar, tanta caída, tanto abandono; perdóname, Señor, te lo ruego, a Ti que eres el Dios y el Rey de la Misericordia, y lava mi sangre con tu Sangre, mi pensamiento terrestre con tu Pensamiento celeste, mi pobre vida humana con tu amorosa y gloriosa Vida divina!

¡Haz de mí, Señor bendito, el hombre que tú quieres que yo sea! ¡Dame tu fuerza, tu humildad, tu inocencia, para que el mundo, mi cuerpo y el aire se vuelvan puros y sagrados! ¡Ponme a prueba, Señor, y permíteme mostrarte mi amor y mis esfuerzos! ¡Sáciame, Tú, Señor: dame sólo el hambre de Lo Ignoto, Lo Maravilloso y Lo Verdadero! ¡Que nada quiera, nada necesite, nada anhele fuera de tu Presencia infinita y perpetua, para que en Ti se realice y se salve todo lo que soy, aún mis células, mis huesos y mis manos! ¡Enciende tu inefable Presencia ante mí, Señor, y dentro de mi corazón y de mi ser para que tú recuerdo y tus significados vivos sean más fuertes y profundos que mi inconciencia y la muerte! ¡Sálvame, infinito y todopoderoso Dios, creador y realizador de todas las existencias; sálvame para Ti, para el Designio divino! ¡Llena mi ser con tu Ser y enciéndelo con la Luz inacabable! ¡Oh, Señor, oh Jesús de Amor y Piedad, perdóname, Padre celestial, y purifícame y fortaléceme para que ya no pueda vivir ni morir sin Ti, Señor, Señor de la Luz y de la Eternidad!

¡Amén, Jesús: Así Sea!

Conságrale tu corazón a Dios, a Jesús, como nunca lo habías hecho, recitándole cada día esta oración al acostarte y al despertar. Hazlo en conflicto con la realidad exterior, sufriendo, dudando, criticando, condenando, tendrás que hacerlo aunque no quieras, dondequiera que estés, en cualquier momento. Sólo hazlo, cada vez con más fe, entrega y amor, y verás crecer y ahondarse tu conciencia, tu fuerza, tu certeza de la Presencia bienhechora y milagrosa de Dios. Hagas lo que hagas, no dejes de hacerlo ningún día.

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